En la entrada 90.656 euros que escribí hace un tiempo decía lo siguiente: "Y se pierden vidas por miles, y
las seguiremos multiplicando, por lo que las contaremos por millones y
seguiremos mirando hacia otro lado, esperando que nada nos turbe. Esa Europa
que hemos construido y hoy sólo es digna de vergüenza. Esa Europa que no rescata
si no hay beneficio de por medio, genere la desigualdad que genere y
proporcionando la miseria que sea necesaria. La que amenaza, la que condena, la
que despoja de esperanza y se convierte en la máquina de construir miedo y odio
mientras da lecciones de moral."
Europa ha desatendido todas sus obligaciones legales (a la moral hace tiempo dejó de responder). No nos alarmamos cuando vemos a personas morir en las aguas, hacinadas en los nuevos campos de refugiados. ¿No nos recuerdan nada? Qué rápido y fácil se olvidan los pecados en el viejo continente.
Para mí Europa se ha convertido en cómplice de la desaparición de niños a los que debía protección. Los ha dejado a merced de desalmados y aún hoy seguiremos sentándonos a debatir cómo de grande debe ser el campamento y dónde lo ubicamos para que no molesten.
Europa acaba de pasar todos los límites posibles y ha perdido completamente el norte. Ya nada nos define, ya nada queda y si aún crees que sí, revisa los principios de cada uno de los tratados europeos y verás como no.
Cuando ya crees que la deshumanización no puede sorprenderte, llega Europa y lo consigue.
Esta es la Europa en la que vivimos y en la que queremos seguir estando a toda costa.

No hay comentarios:
Publicar un comentario