No te quejes. Si miras a tu alrededor verás la suerte que
tienes.
Cobras un sueldo a final de mes por el trabajo que haces.
Hay gente que ni siquiera cobra su trabajo. Es infantil que te quejes de un
ambiente laboral enrarecido. Al trabajo se va a trabajar, no a estar cómodo. Que
para eso tienes sofá en casa. Tienes que hacer dura la piel ya te hablen bien,
mal o te ignoren.
Da igual la formación que tengas y el trabajo que hagas. No
importa que hayas invertido tu tiempo y dinero en formarte. No importa que hagas
un trabajo que se corresponde o no con las competencias y aptitudes que tienes.
Sólo importa lo que dice tu contrato. La
categoría laboral es esa y cobras por lo que dice el papel, así que no me
cuentes historias sobre funciones y competencias, aunque las exploten sin pagar
por ellas. Está en tu contrato y esto suena a otra pataleta tuya.
Qué más da si no te informan o te ocultan los cambios
importantes en la empresa. No son cosa tuya aunque te afecten directamente. Son
cosas de la empresa.
Las cosas están difíciles y es normal que haya que trabajar
más. Estás agotado. Casi no te da la energía para hacer cosas fuera de estas
cuatro paredes, pero eso no le importa a la empresa. Lo sé, cuando estás cansado
la calidad del trabajo empeora, pero supongo que todas las empresas pecan de lo
mismo.
Ya sé que no puedes pensar en hipotecas o hijos o ahorros o
estabilidad. Sí, puede parecer que renuncias a muchas cosas, a demasiadas. Algo
hay que sacrificar en estos tiempos y parece que debe ser el desarrollo
personal. Pero te olvidas algo. Tienes trabajo.
No tienes opciones de mejorar en tu trabajo. No hay posibilidad
de ascensos así que la idea de tener aspiraciones profesionales se queda tan
diluida como la lluvia en el mar. No hay nada que aprender, nada que te quieran
enseñar, no hay formación útil, ni posibilidad de crecer de ninguna de las
maneras, ni más motivaciones ni incentivos. Resígnate, pero ¿te parece poco
incentivo cobrar tu sueldo a fin de mes? ¿Sabes cuanta gente se cambiaría por
ti en este momento sin pensarlo?
Estás siendo un completo egoísta por plantearte estas cosas.
Seguro que la empresa ya ha pensado en todo y ha previsto
cómo asumir el coste de un incremento de absentismo laboral derivado de todo lo
que me dices. No será para tanto la merma en calidad de los productos que ofrecéis.
No seas tan dramático. Da igual que estén despidiendo y contratando tanta gente
y con tanta temporalidad. Ellos sabrán qué es mejor para su empresa. La
productividad no se habrá resentido y su imagen no estará siendo tan mal percibida.
Sólo mira las cifras. La empresa está ganando mucho. Sí, puede que a costa de
la calidad del servicio al cliente y tu salud física y mental.
Acostúmbrate. Ahora las cosas son así. Tienes dos opciones:
o lo aceptas de buen grado o coges tus cosas y te piras. Como tú hay miles.
Una cosa te voy a decir. No deberías refunfuñar tanto. ¿Dónde vas a
estar mejor que aquí? Ya te lo digo yo. En ningún lado, así que tómate las
cosas de otra manera y deja de quejarte.
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