Pueden pensar que el título ya es
suficiente. Eso faltaba, encima insultos. Dejen que me explique.
Etimológicamente idiota hace referencia a aquel que priorizaba sus asuntos
privados y mantenía un absoluto desinterés por los asuntos públicos. ¿Nos suena
un poco mejor ahora? No sé si mejor, pero seguro que sí más familiar.
Se acercan las elecciones. Nos
vamos a ver sometidos a ese acoso constante que comienza desde el mismo momento
en que abres los ojos. Está en todas partes porque el marketing político es
cada vez más agresivo. Ahora es lo que funciona, seamos honestos,
queramos o no darnos cuenta, se están tambaleando los cimientos políticos y
quieren vendernos la moto como sea.
¡Viva la fiesta de la democracia!